lunes, abril 09, 2007

El análisis "crítico" de Brzezinski

(Puerta de Hierro, tomado de Reseña Estratégica).


Por Gastón Pardo.

El fracaso de la estrategia hegemonista de los "neoconservadores" que dominan al gobierno de los EU, basada en un “unilateralismo Manu Militari”, en especial en lo concerniente al control de los recursos naturales y al obstáculo que significa las proyección de nuevos polos del poder mundial, llevan a ciertos sectores del “establishment” norteamericano a plantearse de nueva cuenta la orientación externa del país y, como subproducto, promover el aislamiento de aquel agresivo grupo de ideólogos.

No obstante, a pesar de la relevancia de sus críticas a la actual orientación de la política externa de Washington, estos críticos no presentan propuesta alguna para promover el necesario cambio de rumbo, ni parece ser su inquietud, especialmente en lo que respecta a una imprescindible reforma del sistema financiero internacional. Sin medidas adecuadas al respecto, sus palabras no pasarán de ser retórica vacua (lo que se torna cada vez más relevante frente a la presente inestabilidad del sistema).

Sin tal reformulación, cualquier esfuerzo de retomar el desarrollo socioeconómico a escala global se vuelve inviable y, en último análisis, EUA y el mundo pudieran verse rehenes de la agenda insana de los "neocons" y sus guerras fisiocráticas por el control de los recursos naturales del planeta.

El más significativo cambio de postura observado es el del ex-consejero de Seguridad Nacional, Zbignew Brzezinski, uno de los principales estrategas que han dado vida al pensamiento geopolítico del “establishment” estadounidense en las últimas décadas, incluyendo la estrategia de control de regiones ricas en recursos naturales de Eurasia por medio de la "Carta Islámica". De ella Brzezinski fue detonador durante el Gobierno de Carter a fines de los 1970s. Aunque nominalmente forma parte de las filas del Partido Demócrata, el ex asesor de seguridad nacional fue fundador de la Comisión Trilateral y se sabe que su libro, "El gran tablero de ajedrez mundial: la supremacía americana y sus imperativos geoestratégicos" de 1997, fue una de las principales fuentes de inspiración de la agenda "neocon", muy explícita en el célebre Proyecto para un Nuevo Siglo Americano (PNAC).

En octubre del 2005, junto a Francis Fukuyama y otros "desertores" del proyecto original, Brzezinski fundó la revista The American Interest, aparentemente destinada a ser un foro de discusiones tras una reorientación del papel de los "EUA en el mundo".

El primer número de la revista (otoño de 2005) publica un artículo de fondo de Brzezinski, titulado "El Dilema del último soberano", en el cual el ex-jefe del Consejo de Seguridad hace consideraciones no comunes en un integrante de alta graduación del “Establishment”. Después de afirmar que EU es el último Estado verdaderamente soberano, su mensaje central se limita a:
"EUA necesita confrontar honestamente una nueva realidad global de importancia central: que la población mundial experimenta un despertar político sin precedente en tamaño e intensidad...La necesidad de responder a este fenómeno masivo coloca a la soberanía de EU en un dilema histórico: ¿Cuál debería ser la definición central del papel global de ese país? Las discusiones sobre este tema crucial han tenido un mal comienzo".

Para nuestro autor, el unilateralismo del gobierno de Bush provocó el surgimiento de una "hostilidad históricamente inusitada contra los EU y una monumental pérdida de credibilidad estadounidense (especialmente la presidencial)".

"Aun más peligroso potencialmente para los intereses a largo plazo de los EUA ha sido la tendencia global que ha surgido hacia coaliciones regionales con una orientación anti estadounidense delgadamente velada. El distanciamiento del gobierno o de cualquier cosa estadounidense se volvió políticamente popular en Asia, Europa y América Latina", afirma.

Brzezinski observa que gran parte de este "despertar" está ocurriendo en los países en desarrollo: "Es una población agudamente conciente de las injusticias sociales en un grado sin precedente y, frecuentemente, resentida porque percibe su carencia de dignidad política. El casi universal acceso a la radio, la televisión y el uso más frecuente de Internet, está creando una comunidad de percepciones y envidias compartidas, que pueden ser galvanizadas y canalizadas por políticos demagógicos o pasiones religiosas. Estas energías trascienden las fronteras soberanas y representan un desafío, tanto para los actuales Estados, como para las jerarquías globales existentes, en la cúpula de la cual todavía se encuentra EU".

Para enfrentar tal dilema, la democracia no basta; "La promoción de la democracia es, en la mejor de las hipótesis, una respuesta parcial al grande y difícil desafío de nosotros. La humanidad políticamente despierta tiene una dignidad política, que la democracia puede reforzar, pero la dignidad política también abarca una autodeterminación étnica o nacional,
autodefinición religiosa y derechos humanos y sociales.....la búsqueda de dignidad política, especialmente por intermedio de la autodeterminación nacional y transformaciones sociales, es parte del pulso de autoafirmación de los sub privilegiados del mundo. La democracia para algunos, sin justicia social para los muchos, fue posible en la era aristocrática, pero no lo es más en la era del despertar político en masa....Por tanto, la promoción de la democracia debe estar directamente vinculada a los esfuerzos para la eliminación de la pobreza extrema y una disminución gradual de las desigualdades globales", enfatiza.

En el campo de la seguridad internacional, Brzezinski propone la elaboración de una coordinación internacional informal, que no puede alcanzarse "por intermedio de Naciones Unidas o por las principales alianzas existentes". Por tanto, sugiere la creación de "un nuevo mecanismo para consultas entre países capaces de hacer una contribución seria a la seguridad global", en la forma de un G-14 "más que nada consultivo". Como integrantes del grupo, aparte de EU y Rusia, propone al Reino Unido, Francia, Alemania, China, India, Pakistán, Indonesia, Japón, Nigeria, África del Sur, México y Brasil.
Brzezinski concluye afirmando: "Durante 250 años, el mensaje de América (Vg.EUA) al mundo fue 'denme a sus cansados, a sus pobres, a sus masas desorientadas sedientas de respirar libremente'. Últimamente ha sido: 'si ustedes no están con nosotros, están contra nosotros'. Hoy, después del 11 de septiembre, el mundo políticamente erguido espera más de los EU; que se abran con un compromiso serio para elevar la condición humana....Solamente dedicando su soberanía, de una forma históricamente relevante, a una causa mayor que a su propia seguridad, los intereses de los EU volverán a coincidir con los intereses globales."

Un tránsfuga del grupo "neocon" es Fukuyama, que no sólo rompió públicamente con ellos, sino que él mismo se ha venido distanciado de su controvertida tesis del "Fin de la Historia".

En su recién lanzado libro America at the Crossroad: Democracy, Power, andthe Neoconservative Legacy (Estados Unidos en la encrucijada: Democracia, Poder y el Legado Neoconservador, Yale University Press), Fukuyama sostiene que "el gobierno de Bush y sus simpatizantes neoconservadores no sólo han subestimado las dificultades de promover deshechos políticos en lugares como Irak, también han evaluado erróneamente cómo reacciona el mundo ante el poderío estadounidense."

Aunque para no perder el hábito, Fukuyama afirma que "no es absurda la idea de que los EU son un poder hegemónico más benevolente que la mayoría", asevera que "mucho antes del inicio de la guerra en Irak, ya había señales de advertencia de que las cosas habían cambiado en la relación de los EU con el resto del mundo".

Señala que uno de los motivos del repudio a la "hegemonía benevolente", es que ella se funda en el "excepcionalismo estadounidense", "la idea de que los EUA podrían usar su poder donde otros no podían por ser más virtuosos que los demás países".

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